Pornografía, estilo y dominios
Publicado el Domingo, 12 Junio 2005
El porno ya no es lo que era. He caído en x-rated collection y ¿qué he encontrado? Fantásticas portadas y posters de las películas porno de los 60’s y los 70’s. Una colección con más de 350 piezas por la que te recomiendo que saques la nariz. Y más si eres un industrial del porno. A ver si se te pega algo de estilo porque desde los 90 a esta parte no hay NI UNA portada NI UN maldito poster que merezca la pena.
Mientras pensaba en que los directores y pornógrafos deberían hacer una serie reflexión (o no) acerca de su estilo visual, leía en Wired que hace unos días se aprovó un plan para crear un distrito rojo virtual, permitiendo que los websites pornográficos tuvieran su propio TLD (Top-Level Domain) .xxx.
La corporación de internet para nombres y números asignados (Internet Corporation for Assigned Names and Numbers, aka ICANN) se pronució a favor y a través del británico Stuart Lawley empezaron las negociaciones con ICM Registry Inc. para solucionar los asuntos técnicos y económicos que supone una iniciativa de esta magnitud. Todo apunta a que existirán las terminaciones .xxx el próximo otoño o invierno dependiendo de los planes de ICM Registry Inc., según el portavoz de ICANN, Kieran Baker.
Cabe recordar que los sitios para adultos suponen una industria de 12 billones de dólares, y la implantación de los dominios .xxx presuntamente supondría facilitar la tarea de los softwares que filtran el contenido web. Por otro lado, el precio para adquirir el TLD .xxx sería de aproximadamente 60 dólares (unas 10 veces más que un .com) puesto que la gran mayoría de este tipo de sitios web están orientados a generar dinero.
En el ajo están metidos otras organizaciones dudosas como ASCAP (Association of Sites Advocating Child Protection) e IFFOR (International Foundation for Online Responsibility). No sé porqué, pero siempre me ha dado la sensación de que se esconde algo oscuro detrás de esa clase de asociaciones, por puras que parezcan sus intenciones. Me dan ese feeling de cura hijo de puta frustrado que se calza a los monaguillos. En cualquier caso, ahí queda.
Puedes ampliar la información en wired y en los sites de las organizaciones mencionadas, o puedes no hacerlo.
