Mi abuela, la que era madre de mi padre, me decía algo como “esto más largo que un dia sin pan” haciendo referencia a cualquier cosa cuya longitud, temporal o física, fuera desmesurada a su criterio. La frase me ha revenido al ver que, tras varios dias, ha pasado por aquí un montón de gente (posiblemente mediante algún sistema automatizado, pero alguien pulsa el botón) ofreciéndome diversas cosas y he caido en la cuenta de que en realidad de los prácticamente 300 comentarios que acumulaba en el admin ni uno ni medio tenían nada que ver con el contenido. De hecho, en algunos casos, nada más alejado del asunto.
Con ganas de encontrar, si buscamos seguro que habrá paralelismos entre la mierda de caballo y los bingos, de la misma forma que salvo el seis, mi permiso de residencia es como tu teléfono. Siempre hay algo que nos une pero es algo desalentador administrar los comentarios y tener que borrarlos todos porque hablan de teléfonos móviles, de casinos, de pastillas para mantener la picha tiesa o de créditos bancarios a un interés bien bajo.
Todo eso mientras intento cuidar un poco el contenido y mientras espacio los posts para no repetirme y para que tengan una pizca de interés, por pequeña que sea. Intento trabajar un poco las cosas, para no caer en ese circuito blogsférico en el que unos mencionamos contenidos de otros y asumo que es medio absurdo poner un post acerca de algo que está exactamente igual en alguno de los blogs que suelo leer. Y la cosa tampoco es que comentes más, querido lector. La cosa es que es soporífero tener que comprobar que el sistema de bloqueo spam de este wlog funciona y que además, en tanto que administrador, me toca ir vaciando la base de datos porque el volumen es casi casi irrisorio.
Además, no me ha tocado la lotería con lo que habrá que esperar pal Niño. Pasadlo bien estos dias.